IDEAS EN MARCHA. REVISTA ALTA, AEROLINEAS ARGENTINAS
Natalia Laube
Junio 2016.
Uno de los desafíos más grandes de abrir una empresa es sostener la motivación a medida que pasan los años. Aquí, el dueño de un exitoso estudio de diseño ofrece tips fundamentales para que eso suceda.
Cuando, hace casi una década, Diego Giaccone alquiló un piso para montar la primera oficina de SURe Fresh Ideas, el estudio de diseño y branding con el que saltó a la independencia, un consultor de negocios le aconsejó que no invirtiera demasiado dinero en refaccionar el lugar. “O desmontás todo para volver a trabajar desde tu casa o el espacio te queda chico”, vaticinó. El hombre tuvo razón: al tiempo, Giaccone debió mudarse para ampliar sus instalaciones. Mérito de su gran capacidad de trabajo y de un talento natural para entender lo que las marcas quieren comunicar, sumado a su habilidad para diseñar de manera sofisticada pero siempre fresca.
Doce años después de su fundación, SURe es uno de los estudios más interesantes del país y, aunque sigue siendo una empresa pequeña –emplea a un equipo de siete diseñadores, ilustradores y productores–, la mayor parte de sus trabajos son encargos para grandes marcas; por lo general, las número uno del mercado en su rubro.
“Disfruto mucho del stress creativo, de la vorágine y de la adrenalina que implica saber que tus trabajos se van a ver por todos lados”, explica Giaccone. “Aprendí a forjar cierta visión estratégica respecto de dónde me gustaría posicionar una marca; una visión disruptiva y fresca que sorprenda al cliente pero, sobre todo, al cliente de mi cliente: la gente. Es en ellos en quienes hay que pensar cuando se emprende un trabajo”.
Ya sea para una empresa de espumantes de alta gama, una línea masiva de champús o una edición limitada de huevos de Pascua, la misión de SURe consiste en ayudar a una marca a contarse a sí misma de la mejor manera posible. Desde encontrar el nombre para un producto nuevo hasta pensar en cómo diseñar el branding, o en qué papel imprimir el packaging, pasando por detectar las mejores soluciones de comunicación. ¿La clave? Que el producto ofrezca algo más y se convierta en una experiencia:
“¿A quién no le gusta llevar una lata de aceite estéticamente atractiva a la mesa o regalar un vino que además de ser rico tenga una etiqueta linda que lo convierta en un objeto distinto?”, se pregunta este diseñador egresado de la Universidad de Buenos Aires.
Pero, ¿cuáles deben ser los ejes rectores de un estudio de diseño para que su trabajo sea trascendente? Con afán didáctico y espíritu emprendedor, Giaccone lo explica en tres puntos. “Antes que nada –asegura– hay que priorizar la calidad: me considero 100% diseñador y no empresario.
Por eso la calidad está antes que el negocio. También la posibilidad de hacer cosas distintas, que le gana a la ambición de tener sólo una fábrica que saca diseños. Tengo claro que quiero tener una agencia creativa, y que para lograr ese cometido el equipo debe estar cómodo como para pensar lindas ideas”. El segundo precepto al que se refiere es el de “salir” de la computadora. “Es fundamental.”
Ten years ago, when Diego Giaccone rented an apartment to set up SURe Fresh Ideas’ first office –the design and branding studio that had allowed him to become self-employed–, a business consultant advised him not to invest too much money in renovating the place. “You’ll either have to strip everything down and go back to working from home, or the space will be too small,” he predicted.
The consultant’s second guess was right: after a little while, Giaccone had to move out to expand. The move was a testament to his great work ethic and natural talent for understanding what brands want to communicate, tied with his ability to create sophisticated but fresh designs.
Now, twelve years after its foundation, SURe is one of the most interesting design studios in the country and, though still a small company –it employs a team of seven designers, illustrators and producers–, most of their work is commissioned by major brands; usually the top-selling names in the market. “I really enjoy creative stress, the whirlwind and the adrenaline that comes from knowing your work is going to be seen everywhere,” Giaccone explains.